Existen diferentes tipos de rodapié y su elección dependerá de distintos factores, como el material de fabricación del pavimento, el color de las paredes o de las carpinterías.
Teniendo en cuenta el tipo de material, podemos afirmar que existen 4 tipos de rodapié esenciales: de madera, de PVC, de cerámica y de MDF o fibra de densidad media.
Los de madera son una de las propuestas de rodapiés más empleados y destacan por su elegancia y versatilidad, ya que es posible lacarlos en el color que se desee, ya sea del mismo tono que las paredes o las carpinterías, para crear un efecto de continuidad muy estético o en un color contrastado, para aportar cierto carácter decorativo a la pieza.
Además de los de madera, podemos instalar rodapiés de MDF, fabricados a partir de fibras de madera y resinas sintéticas, que se fusionan por medio de presión y calor en seco. Gracias a este proceso se obtiene un tablero de poca porosidad y gran consistencia que soporta de forma eficiente la humedad, convirtiéndose en una alternativa muy resistente y duradera. Son ideales para colocar junto a pavimentos laminados.
Los rodapiés de cerámica se utilizan cuando los suelos son también de cerámica, gres porcelánico o baldosa, para proporcionar sensación de continuidad al conjunto y, junto a los de madera y MDF, son los más empleados.
Los zócalos o rodapiés de PVC son muy prácticos, debido a su resistencia, y se encuentran en multitud de acabados y texturas distintas.