El emisor térmico cerámico Climastar Comfort Line combina a la perfección los tres elementos clave para la climatización de una estancia: convección, acumulación de calor y radiación térmica. Gracias a su doble acumulador cerámico, puede utilizarse como radiador eléctrico de pared en oficinas o salones, así como en el cuarto de baño, ya que cuenta con protección contra salpicaduras de agua (grado de protección IP24).
Máxima sencillez y control total en la palma de tu mano
Este radiador inteligente con WiFi se puede controlar directamente desde su propia pantalla digital o a través de un smartphone o tablet conectándolo a la red WiFi del hogar mediante la aplicación STAR WI-FI (disponible de forma gratuita en Google Play y App Store).
La aplicación se comunica con el emisor térmico a través de internet y del router doméstico (no incluido), lo que te permite monitorizar tanto la temperatura como el consumo eléctrico en tiempo real desde cualquier dispositivo móvil, tablet u ordenador.
Sistema de calefacción inteligente y eficiente
Este radiador de bajo consumo se adapta por completo a tu ritmo de vida. Su sistema inteligente registra cada día cuánto tiempo necesita para alcanzar la temperatura programada, autoajustando su potencia para garantizar el máximo confort exactamente a la hora deseada.
Diseñado bajo la estricta normativa europea de eficiencia Ecodesign, este emisor térmico destaca por sus avanzadas funciones:
Potencia térmica máxima de 1.000 vatios
Geolocalización (encendido y apagado automático según tu ubicación)
Control y monitorización del consumo total de energía
Cronotermostato totalmente programable
Función de ventanas abiertas (desconexión automática si detecta bajadas bruscas de temperatura)
Modo antihielo y modo Eco
Función para copiar la programación diaria y replicarla en otros días de la semana
Gestión de potencia mediante el algoritmo Heating Cruise Control (el "control de crucero" de tu calefacción)
Bloqueo de seguridad y protección contra sobrecalentamiento
Ahorro energético: Consume hasta un 30 % menos de electricidad en comparación con los radiadores eléctricos y convectores convencionales.