El detector de movimiento por infrarrojos Mini de Garza es una solución compacta y eficaz para reforzar la seguridad en exteriores gracias a su diseño de reducidas dimensiones que lo hace discreto y fácil de integrar en cualquier entorno. Ofrece un ángulo de detección de 180 grados que permite cubrir amplias zonas, ideal para entradas, patios o jardines. Detecta movimiento a una distancia de hasta 12 metros y activa automáticamente una potente luz para atraer la atención y disuadir posibles intrusos. Dispone de un temporizador ajustable que permite configurar el tiempo de encendido entre 10 segundos y 15 minutos según las necesidades del espacio. Para un rendimiento óptimo, se recomienda su instalación en paredes a una altura de entre 1,8 y 2,5 metros. Este detector combina practicidad, eficiencia y seguridad, proporcionando una solución confiable para mantener el hogar protegido y bien iluminado en todo momento.