Gracias a la innovadora tecnología del cabezal de corte y a su ajuste telescópico de hasta 90 cm de longitud, se consigue un efecto palanca óptimo que multiplica la fuerza hasta por cuatro. Los mangos anodizados garantizan la máxima estabilidad sin renunciar a un peso reducido. El trabajo resulta especialmente cómodo gracias a los topes de goma amortiguadores, que protegen los brazos y las articulaciones. Las almohadillas blandas de los mangos evitan que se resbalen y garantizan un agarre firme incluso en condiciones de humedad. Las cuchillas con recubrimiento antiadherente se pueden ajustar y pretensar con precisión.
Las articulaciones atornilladas a ras evitan que se dañe la rama, incluso en zonas con muchos recovecos. Por lo tanto, esta podadora de ramas suele ser una alternativa ideal a una sierra para ramas, sobre todo porque los cortes realizados con las dos hojas son precisos y limpios, lo que garantiza una rápida cicatrización.