La Caléndula de Piardino crecerá de forma óptima en tu jardín o terraza a pleno sol y con un riego constante. Es una planta sensible a las heladas y a la humedad, por lo que se recomienda no regar en exceso y mantener la planta al sol. Se recomienda mantener un sustrato rico en nutrientes y podar dos veces al año para que puedas disfrutar de tu caléndula durante varias temporadas.