La margarita amarilla florece desde inicios de otoño hasta primavera. Podrás plantarla en lugares soleados y se recomienda no exponerla a temperaturas inferiores a -5 grados. El suelo ha de estar drenado, no requiere de riego excesivo. Estas margaritas le darán un toque colorido a tu jardín durante la época otoñal.