La primicula se muestra como un enriquecimiento para tu jardín. A partir del mes de marzo deja que sus flores en forma de cuenco brillen en rojo, violeta o blanco. Para un crecimiento óptimo, se recomienda plantar en un sustrato rico en humus y además, que sea permeable. Puede alcanzar una altura de 30 cm y un ancho de 25 cm, creciendo en forma de racimo y roseta.