El soporte para tizas está recubierto de plástico antideslizante para ofrecer una buena sujeción, incluso, teniendo las manos húmedas. La gran ventaja es que no se tiene contacto directo con la tiza en sí, así que evitaremos ensuciarnos los dedos. La parte interior está hecha de acero y ofrece una larga vida útil.