Los casquillos de Voltomat son ideales para proteger los extremos de cables pelados. Pueden conectarse a bornes sin dañar los alambres y permiten cablear con seguridad. Además, tienen un revestimiento de estaño y son aptos para cables flexibles. La caja contiene casquillos de varios tamaños (entre 0,5 y 2,5 mm²).