El termómetro de contacto con imán es una herramienta esencial para medir la temperatura de estufas y optimizar la combustión, garantizando un consumo eficiente y seguro. Su diseño intuitivo facilita la interpretación de los datos para prevenir problemas como acumulación de hollín o sobrecalentamiento.
Características principales
- Fácil instalación: se adhiere magnéticamente a la tubería de la estufa.
- Lectura intuitiva con tres rangos de temperatura:
- Compatible con conductos vitrificados, galvanizados o esmaltados.
Posición de la aguja:
- Menos de 100 °C: posible acumulación de hollín.
- Entre 100 y 300 °C: combustión óptima.
- Más de 300 °C: riesgo de sobrecalentamiento.
Modo de uso
- Colocar el termómetro en la tubería mediante su imán integrado.
- Observar la posición de la aguja con la estufa encendida.
- Actuar si la temperatura no se encuentra dentro del rango óptimo.
Mejora el rendimiento de tu estufa y reduce riesgos de incendio o escapes de monóxido de carbono.