El Manzano de Piardino para un crecimiento óptimo requiere de una zona soleada o semi-sombra y de riego regular. Para su mantenimiento, el suelo ha de estar bien drenado y profundo, además de rico en nutrientes. Podrás disfrutar de sus flores a partir de los meses de agosto a mayo, y de sus frutos en los meses de septiembre a octubre.